martes, 9 de octubre de 2007

CAJERO MOVIL


Mucho se ha hablado sobre las posibilidades que el teléfono móvil tiene a la hora de ser utilizado como medio de pago. Incluso ya se ha probado y funciona a la hora de pagar en distintos comercios y en máquinas expendedoras. El usuario marca el pago que desea realizar, lo confirma con una contraseña y tanto el comercio como el titular reciben una confirmación sobre la transacción realizada. Sin embargo y aún a sabiendas que el invento funciona y que es seguro, esta modalidad de pago no termina de despegar y son escasísimas las operaciones que se realizan con este método.
Lo que acaba de salir al mercado es un sistema complementario a todo lo anterior.
La empresa española Nilutesa ha desarrollado un servicio de banca telefónica a través del móvil y mediante la tecnología 3G de videollamada. Mediante este servicio, el usuario marcará el número de teléfono del cajero automático de su banco y se encontrará en la pantalla del móvil con la misma imagen que en su cajero habitual. Podrá realizar la misma operativa con las mismas funciones como si estuviese delante del cajero de su banco. Se podrán realizar consultas de saldos, recargas de móvil, transferencias y un largo etcétera de operaciones.
El Banco de Sabadell ya está haciendo las primeras pruebas con un grupo de clientes y prevé que, si todo funciona como está previsto, antes de finalizar el año lo distribuya masivamente a todos sus clientes.
La empresa Nilutesa ha solicitado patente mundial del producto que ampara cualquier comunicación entre un dispositivo móvil y un cajero automático, independientemente de la tecnología que se utilice. Supongo que si el invento funciona el negocio puede ser más que considerable.
Un pero al sistema. El que ustedes imaginan. Del teléfono móvil no salen billetes y esa es la utilidad que más utilizan los usuarios cuando acuden a un cajero. Por lo tanto, considero que para que esto funcione debe de funcionar también el pago a través del móvil. Si no podemos sacar dinero para pagar, por lo menos que podamos pagar sin billetes.
El invento no va a solucionar la pobreza del mundo pero es de esas pequeñas cosas que se agradecen. Si consigue que evitemos acudir en alguna ocasión a esos pequeños estados burocráticos que se llaman oficinas bancarias, ya valdrá la pena.

- Tú usas poco el teléfono móvil ¿verdad Paco?
- Que va. Estoy casi todo el día pegado al aparatito.
- Entonces ¿Por qué no tienes ninguna llamada realizada?
- No te enteras. Hago una llamada perdida y toda la gente a la que llamo es tan pardilla que me devuelve la llamada.
- Lo que pasa es que eres un caradura.

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